

El cine y la industria automotriz siempre han ido de la mano, aprovechando la gran pantalla publicitaria que es. Millonarios contratos se han firmado para que, al igual que un actor clave, un vehículo clave de marca X aparezca como el auto del protagonista, o como el mismo protagonista de la película.

Beijing Automotive Industry Holding, o BAIC para los amigos, fue quien compró los derechos de la plataforma del Saab 9-5, cuando ya la marca sueca no tenía vuelta. Y si bien se demoraron en aprovecharla, éste es el modelo que llegará a la venta.

El Mercedes Benz CLS no fue el primero, pero sí terminó por imponer el estilo "sedán tipo coupé" entre las masas, y cuyas líneas generales se han repartido tanto entre modelos grandes de lujo, como vehículos más económicos, de distintas marcas.

