Rover 620Si 1998: Gustavo y su colección de automóviles británicos [Test Drive del Lector]

En el 620Si queda en evidencia toda la dedicación y esfuerzo que puso Rover para fabricar y diseñar su propio sedán mediano. Lograron con total maestría transformar otro gran auto, como lo es el Honda Accord, en algo diferente, con el estilo, elegancia y ese sello característico que pone la casa inglesa en sus automóviles.

TEST DRIVE DEL LECTOR: Gustavo Valdés M. (26 años)

  • Marca, Modelo y Año: Rover 620Si 1998
  • Tipo de Motor: 2.0L 132 CV, 4 cilindros, bencina
  • Caja de Cambios: Cuatro velocidades automática + modo sport
  • Algunos elementos de seguridad: Dos airbags, frenos ABS.
  • Rendimiento de combustible promedio: 11 kl/l mixto
  • Kilometraje: 138.873

Antes que todo, recomiendo al lector revisar mi artículo previo donde se analiza el Rover 416Si para que pueda comprender y seguir el hilo argumental de estas aventuras y desventuras con esta gran marca.

Esta historia se sitúa ya muy distante de nuestra primera experiencia con la marca. Mi familia estaba muy contenta y feliz con nuestro querido y fiel (bueno, no tanto en sus inicios…) Rover 416Si hasta que por circunstancias de la vida, nos cambiamos de casa.

¿Pero qué diablos tiene que ver un cambio de casa?, bueno… ocurre lo siguiente, el lugar de nuestro nuevo domicilio era en las afueras de Santiago, sector de Lampa – Batuco (Como referencia muy cerca del primer peaje saliendo hacia el norte de Santiago). Era un lugar maravilloso, aire puro, tranquilidad, amable gente de campo, fauna y vegetación autóctona de la zona, era un paraíso, un vergel, un escape de el bullicioso, alocado y estresante Santiago. Sin embargo y como podrán imaginar el lector, era un lugar muy apartado, para empezar no llegaba ningún proveedor de internet/telefónica fija y el punto más delicado fue la inexistencia de transporte público, ni Transantiago, ni tren rural, ni mucho menos el Metro. El único medio existente era un recorrido interurbano de buses, que por desgracia pasaba muy retirado de la casa. Como decía un tío mío, mi casa quedaba “a la chucha de la loma”; surgió así la necesidad de comprar otro vehículo.

La primera opción lógica (ni tan lógica si recuerdan las experiencias pasadas – ver Test Drive Rover 416Si), fue adquirir otro Rover 416, como dice el refrán “Más vale diablo conocido que diablo por conocer”. Buscamos en el mercado el mismo modelo que poseíamos, inclusive revisamos por ahí el Rover 214Si que es un modelo de dos puertas hatchback y de motorización mas pequeña. Luego de pensar y sentar cabeza decidimos que otro Rover no sería viable económicamente, sobre todo si llegase a fallar de la misma forma como paso con el que ya teníamos, así que buscamos otras opciones.

Recuerdo bien que fuimos a ver y probar un Volkswagen Polo 2003, un auto discreto, de mecánica fácil que se ajustaba a lo que andábamos buscando. Nos gustó harto y fue nuestra opción casi segura de compra. Después de haberlo probado el Volkgwagen, mi viejo y yo nos devolvíamos a la casa en nuestro Rover 416, sin antes pasar a un supermercado a comprar un par de víveres (recuerden que vivíamos a la "chucha de la loma", el supermercado más cercano estaba a 30 minutos…), cuando al salir de los estacionamientos, mientras estábamos retrocediendo, mi viejo choca el auto contra un poste.

No nos dimos cuenta que el poste canalla poseía un barra de metal atravesada, la cual no era vivible por el retrovisor, como resultado se incrusto de lleno en el maletero, atravesándolo y descuadrando un poco la puerta de la maleta. El daño en si no era tan grave, pero iba a costar "sus buenas lucas".

¿Llevarlo a Britania nuevamente?, ¡por ningún motivo!, ni con el riñón de mi viejo y el mío juntos hubiésemos pagado semejante arreglo. Por suerte mi viejo tenía un conocido que era dueño de un taller de desabolladura y pintura, que aparentemente se veía bastante serio. Procedimos entonces a llevar nuestro herido 416Si para que hicieran una cotización de servicio y al entrar al taller fue entonces cuando lo vimos.

Era un flamante y precioso Rover 620Si, color rojo burdeo, casualmente del mismo color de nuestro auto. Preguntamos a un mecánico que pasaba por el lugar sobre el auto y resulto ser del dueño del taller, además para nuestra grata sorpresa, este estaba en venta. ¿Misteriosa Coincidencia?, no lo sé, pero fue el caprichoso destino que quiso que nos encontráramos con ese auto, si no hubiésemos chocado el nuestro nunca lo hubiésemos encontrado y tendríamos hoy un Volkswagen Polo año 2003 y hasta posiblemente este mismo Test Drive que el lector disfruta entretenidamente (¡eso espero!), hubiese tratado de dichoso auto y no del modelo que hoy nos conlleva. Así que mientras atendían a nuestro 416, salimos a probar el 620Si que estaba a la venta, el auto nos encantó y lo compramos (¡Vuela alto Volkswagen Polo!).

UNA LINDA HISTORIA

El Rover 620Si y toda la serie 600 fue el último y más grande pináculo en la colaboración entre Honda y Rover (El modelo 75, que remplazo a la serie 600 y 800 diseñados en colaboración Honda, fue creado bajo el alero de la BMW).

El vehículo está basado íntegramente en el modelo Honda Accord. El jefe de proyecto de la serie 600 fue Richard Woolley, encargado de dirigir al grupo de ingenieros ingleses los cuales trabajaron codo a codo con ingenieros japoneses de Honda. La mayor parte del proceso de ingeniería y diseño del vehículo se realizó en Japon. Los inicios del proyecto Serie 600 se remontan a 1989, culminando en 1993 con el lanzamiento del modelo en el mercado Europeo.

La serie 600 cuenta con los siguientes modelos:
• 618Si (Motor Honda)
• 620Si (Motor Honda)
• 623Si (Motor Honda)
• 620Ti (Motor Rover Serie-T turboalimentado de 197HP)
• 620Di (Motor Diesel Rover)

UN MOTOR EFICIENTE

El vehículo cuenta con un motor de 2.000 cc y 132 CV provisto por Honda, es exactamente el mismo motor del Modelo Accord. Esta acompañado además de una caja automática de 4 velocidades.

El motor responde bien y es bastante ágil, no tanto así la caja de cambios. Como toda caja de cambios noventera es algo lenta. En los adelantamientos y subidas pronunciadas a la caja le cuesta bastante y hay que meter el pie bien a fondo. Sin embargo esta caja cuenta con un modo “Sport” lo que hace algo más dinámica y entretenida la conducción. Al estar este modo activo la caja pasa las marchas a revoluciones más altas de lo normal, dándole un carácter un poco más deportivo al auto. Pero sin duda una caja manual aprovecharía mucho más el motor de este vehículo. La aislación en el habitáculo, (a diferencia del 416) es muy buena, a 120 km/h y 3.700 RPM el motor y el ruido del viento se sienten muy poco.

Cuenta además con frenos de disco en las 4 ruedas y sistema ABS. El auto frena realmente muy, muy bien, el pedal de freno es muy sensible, a diferencia del 416 que es bastante largo y le cuesta más frenar. Cuenta también con suspensión independiente en las cuatro ruedas, sin embargo el andar del auto es duro y el andar se siente algo áspero (comparado con el 416), eso sí, es estable a altas velocidades y con buen agarre en las curvas. Confieso que desde que compramos el auto, y por motivos de tiempo y dinero, no me he metido a revisar detenidamente la suspensión, quizás con una buena engrasada en el sistema de suspensión y masas, más nuevos amortiguadores, la cosa debería cambiar.

LAS MANTENCIONES

Esta será sin dudad la sección más corta de este análisis, pues realmente no hemos tenido grandes problemas con el auto, ni hemos tenido que llevarlo de Servicio a Britania (taller oficial de la marca). El único problema que se presentó hace ya unas semanas fue el mal funcionamiento del termostato, debido al tiempo ya la mala calidad de agua y refrigerante utilizados por los anteriores dueños, que sin duda nos produjo grandes sustos cuando en más de una ocasión la aguja de la temperatura llegaba a su máximo y se escuchaba el agua del motor hervir ferozmente. Así que procedí rápidamente a su remplazo y el problema fue solucionado.

Afortunadamente existe una gran variedad de repuestos para este vehículo, tanto alternativos como originales, además muchos repuestos del Honda Accord (del mismo año) son compatibles con este modelo.

UN INTERIOR SEÑORIAL

En esta versión el interior del auto es gris oscuro con imitaciones de madera en la consola central y puertas (he visto versiones con interior beige y asientos de cuero del mismo color), todo de buena calidad y bastante firme. Los asientos son de cuero gris oscuro bastante cómodos, poseen regulación de altura electrónica e inclinación del respaldo mediante un control circular, que al igual que el 416 solo permite un movimiento limitado de este. Un calentador de asiento para los fríos inviernos hubiese sido muy bienvenido. El volante está forrado en cuero, posee regulación de altura, pero no se siente tan bien como el del 416 que posee empuñaduras y es un poco más “grueso”.

Los asientos traseros poseen un apoya brazos y sus respaldos son reclinables para tener acceso al maletero. Este modelo, a diferencia del 416, no lo incluye la característica de ampliar completamente su maletero mediante el abatimiento del asiento trasero. El maletero de este auto es enorme: 430 litros. El auto cuenta con regulación electrónica de espejos retrovisores, mas defroster. Posee además sunroof de fábrica con control de cierre, apertura y elevación. Cuenta con neblineros traseros y delanteros y al igual que el 416 cuenta con regulación de altura de luces delanteras. En la consola central encontramos botón de luces de emergencia, reloj, controles de climatización y la radio. Debajo de la radio está escondido por una cubierta imitación madera un espacio para guardar objetos y un cenicero. En control de los vidrios eléctricos está justo al lado del freno de manos y detrás de este, hay un compartimiento para guardar objetos (que es en realidad un porta cassettes).

Algo curioso que posee el auto es una chapa ubicada en el lado izquierdo del conductor, junto con el botón para abrir el maletero y la tapa de bencina, permite introducir la llave del vehículo y dejar con llave la maleta, así no se podrá abrir desde el interior (aunque basta con abatir un asiento trasero para tener acceso al maletero).

El vehículo esta con su sistema original de audio, una radio JVC con cassette y 4 parlantes + 2 tweeters y antena FM retractable (la cual no funciona y curiosamente cada vez que veo otro Rover 620 en la calle, posee el mismo problema.). A pesar de su antigüedad el sistema de audio suena realmente muy, muy bien.

El juego de parlantes es marca Goodmans hechos en Inglaterra, poseen una respuesta de bajos increíble, no es ese típico "pencazo fuerte" y desagradale de un subwoofer, es ese tipo de bajos que encontramos en columnas Hi-Fi, una frecuencia baja muy agradable. Posee además frecuencias medias y altas claras, precisas y bien definidas. Punto a favor el sistema de audio y creo que con una radio más moderna se podría explotar aún más el potencial del sistema de parlantes. (Es difícil sacarle el jugo a los parlantes escuchando mis ya viejos y polvorientos cassettes)

LAS CONCLUSIONES

El Rover 620Si es un sedán grande y cómodo, lleno de detalles y lujos. Posee líneas elegantes pero sobrias, como todo Rover. Pero eso no es todo, este modelo además posee la mano de Honda, y mucho más presente que en modelos anteriores, agregando a la ecuación fiabilidad y confianza, a veces tan ausente en otros modelos de la marca. Es sin duda uno de los pocos modelos de la marca, por no decir el único, que recomendaría.

Queda en evidencia toda la dedicación y esfuerzo que puso la marca en este modelo (bueno y en todos sus vehículos en realidad), que si bien en esa época no poseían los recursos necesarios para fabricar y diseñar un vehículo propio, lograron con total maestría transformar otro gran auto, como lo es el Honda Accord, en algo diferente, con el estilo, elegancia y ese sello característico que pone Rover en sus automóviles.

Hoy 2013, al subirte a este auto te queda muy claro que en su época y en sus años mozos, el Rover 620Si fue todo un automóvil de lujo.

LO BUENO:

• Motor Japonés Honda - confiabilidad y fiabilidad
• Sistema de Frenos
• Sistema de Audio

LO MALO:

• Servicio técnico autorizado Rover es sumamente Caro

¿Qué te pareció el test drive del Rover 620 por nuestro lector Gustavo?, coméntanos...

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