Rover 416 SI 1997: Gustavo se atrevió a romper todos los prejuicios [Test Drive del Lector]

Quizás la primera pregunta que harán será así, ¿porqué un Rover?, ¿no será mejor un vehículo japonés?, ¿Rover, si son tan malos?, una lista interminable de preguntas, críticas y prejuicios más en relación a la marca. Por ello, realicé este test drive del Lector, para aclarar muchos prejuicios sobre la marca. Veamos...

TEST DRIVE DEL LECTOR: Gustavo Valdés M. (26 años)

  • Marca Modelo y Año: Rover 416SI 1997
  • Tipo de Motor: 1.6L 109 CV, 4 cilindros, bencina
  • Tipo de caja de cambios: Cinco velocidades mecánica
  • Elementos de Seguridad: Airbag conductor
  • Rendimiento de Combustible promedio: 14 kl/l mixto
  • Kilometraje: 169.342 kms

Quizás la primera pregunta que se hagan sería así, ¿porqué un Rover?, ¿no será mejor un vehículo japonés?, ¿Rover, si son tan malos?, una lista interminable de preguntas, críticas y prejuicios más en relación a la marca. Por lo mismo, partiré este test drive describiendo la cadena de sucesos que llevaron a la compra de este vehículo y lo principal... las apreciaciones personales como dueño de este Rover 416. Bueno, ahí vamos.

Corría el año 2003 y en esos tiempos teníamos sólo un vehículo, mi viejo era dueño de una Chevrolet Cheyenne 1998 con un motor V8 de 5.700 litros. Era una tremenda camioneta, grande, muy cómoda y en las calles se imponía. Eso de de mirar hacia abajo al resto de los vehículo, "tirar" tu auto encima de otros con toda tranquilidad, teniendo semejante mole de vehículo que te respaldaba, y todas esa sensación de seguridad que te da conducir un auto de grandes dimensiones, eran geniales.

Sin embargo no todo era alegría y felicidad, como podrán imaginarse un motor de 5.7lts requiere una billetera de dimensiones similares a tan grande vehículo, la camionera como diría mi abuelo “gasta más que país en guerra”, sumado a que era nuestro único vehículo y necesitábamos usarlo a diario, la situación se volvió insostenible. Surgió entonces la necesidad de otro vehículo, más pequeño, económico y de baja cilindrada, sin embargo mi viejo no pensaba bajo ningún motivo vender su chiche, así que la búsqueda de un nuevo vehículo comenzó.

No recuerdo muy bien las opciones que buscamos, creo que algunos de los candidatos eran los siguientes: Toyota Yaris, VW Vento, Mazda 323 y uno que otro más (no lo recuerdo bien). Buscábamos en entonces en los clasificados del Mercurio cuando un aviso nos llamó la atención, el aviso era algo así como: “Rover 416 año 1998 – 45.000 kilómetros, Único Dueño”.

¿Un Rover?, poco sabíamos de la marca, sólo que era inglesa y de ese origen solo recordabamos a Aston Martin, Jaguar, TVR, Range Rover y algunas otras, pero todas a precios inaccesibles para nosotros "los mortales". Pero esta marca era diferente, un auto inglés a un precio que parecía totalmente accesible. Por ello, nos sedujo la idea, llamamos al aviso y agendamos una visita.

Al momento de llegar al domicilio del vendedor observamos que el auto estaba inmaculado tenía aún olor a nuevo en su interior y efectivamente el auto tenía menos de 45.000 kilómetros. El Rover 416 SI era de una abuelita, que lo había comprado nuevo y lo manejaba su chofer privado, lo usaba de vez en cuando para hacer compras y cosas así. O sea la situación que uno sueña al comprar un auto usado, tuvimos suerte.

Mi viejo se enamoró del auto y ni tonto ni perezoso como dicen por ahí cerró el trato. Ya éramos dueños de un vehículo inglés, mi padre estaba feliz con la compra, se sentía todo un James Bond arriba de un Aston Martin, pero como dicen en el campo, no sabía con la "chichita que se iba a curar".

LA PLATAFORMA DEL CIVIC

La plataforma del Rover 416 está basada en la del Honda Civic, cuando en esos tiempos la Rover poseía alianzas con Honda para cooperación tecnológica y desarrollo de vehículos (del que salieron autos como el Rover 620, del cual soy dueño, pero esa es haría de otro costal…). Posee un motor serie-K de 1600cc tracción delantera y 104cv diseñado y construido íntegramente por la Rover, acompañado por una caja mecánica de 5 velocidades.

El motor es ágil y responde bien, la caja de cambio es algo justa, se siente como si al auto le faltara una sexta marcha, pues a 120 km/h el motor va a 4.000 rpm y el interior de torna bastante ruidoso, punto negro sobre la insonorización del vehículo a altas velocidades. El embrague es muy largo para mi gusto y un tanto nervioso, es difícil de dominar, sobre todo para alguien que está aprendiendo a manejar. La caja de cambios es muy suave y los cambios entran casi solos.

El auto no posee sistema ABS, tiene frenos de disco delanteros y los de traseros son de tambor, los frenos son algo largos y hay que pisar con un poco de fuerza para que el auto frene. Posee además suspensión independiente en las 4 ruedas. El andar del auto es sumamente suave y es muy estable en las curvas.

LA GRAN DUDA, LA FIABILIDAD

Prosiguiendo con la historia de los párrafos anteriores, pasare a tocar quizás el tema más cuestionado en la marca: La Fiabilidad. Todo era alegría hasta el momento, el auto cumplía con el objetivo principal, economía de combustible, además era cómodo y cabíamos la familia completa, cosa que en la Chevrolet Cheyenne no era posible. Vinieron entonces las mantenciones de rigor necesarias para todo vehículo usado, cambio de filtros, ajuste/cambio de bujías, cambio de fluidos y en este caso amortiguador y neumáticos. Como mi viejo es tuerca a morir, las mantenciones de daban en casa, así que nunca requerimos de llevarlo a un taller. El precio de los filtros es un tanto alto, el de bencina, aceite fluctúan en los $10.000 a $18.000 pesos, el filtro de aire esta entre $15.000.

ALGUNOS PROBLEMAS

Todo normal hasta que el auto empezó a presentar problemas. A veces mientras manejabas el auto empezaba a dar tiritones que cada vez iban siendo más fuerte, sumado a esto, se sentía como si el auto iba perdiendo fuerza, por más que lo acelerabas el motor no transmitía fuerza a las ruedas, simplemente vibraba hasta el punto de que había que parar y apagarlo, pues el auto no podía andar más. El problema se solucionaba dejando apagado el auto por unos minutos. El dichoso problema nos dejó votado en más de una ocasión, a veces en plena autopista.

Otro incidente aparte, el cual también nos dejó votado, fue la vez que se rompió la manguera de agua que va del bloque del motor hacia el radiador, en pleno semáforo de Apoquindo con Manquehue. El agua empezó a caer encima del múltiple de escape y el vapor de agua que empezó a salir se podía ver a cuadras de distancia, fue tanto el show que incluso llego gente con extintores pensado lo peor. No quedo remedio más remedio que ir a avenida Brasil para mandar a hacer de emergencia codos y fabricar de alguna forma una manguera provisoria para poder devolvernos a la casa. El repuesto original Rover lo compramos al día siguiente, costo cerca de $80.000, una manguera de goma que no tiene más de 80cm de largo.

Retomando el problema anterior, otro síntoma que se empezó a manifestar en el auto fue la aparición de una “baba” blanca en el reservorio de agua del radiador. Por más que limpiáramos el tanque de agua, esta volvía a aparecer, se sumaba además la pérdida gradual de agua refrigerante, lo curioso es que no había fugas por ningún lado. Luego de consultar y realizar averiguaciones concluimos que la baba blanca del depósito de agua era aceite del motor. El agua se empezó a filtrar a los cilindros y comenzó a evaporarse, eso explicaba la pérdida del líquido.

No quedo otra que llevarlo al servicio técnico oficial de la marca: Britania servicio técnico de Rover, MG y Land Rover. Esta empresa es la distribuidora oficial de repuestos Rover en chile, los repuestos y el servicio son bastante caros y es la única que posee y trae repuestos originales, Existen repuestos alternativos para el vehículo, pero siempre son difíciles de conseguir. Independiente del alto costo de servicio técnico la atención y el servicio es de primera. Para cerrar y concluir este incidente, el arreglo salió más de $800.000.

Los comentarios y opiniones sobre la pobre fiabilidad de la marca que escuché posteriormente a la compra del vehículo, en sus inicios fueron ciertos, el vehículo nos dejó votado en varias ocasiones. Debo resaltar que después de ese incidente, el vehículo no ha presentado ningún tipo de problemas, es más, después de un tiempo se vendió la Chevrolet Cheyenne y es hoy el auto principal de la casa.

UN INTERIOR AMPLIO PARA SUS DIMENSIONES

Cambiando de tema y dejando ya de lado los aspectos mecánicos y la historia del vehículo, procederé a hablar sobre el interior de auto y su equipamiento. Este modelo cuenta con un interior beige, adornado con imitaciones de madera en tablero central y puertas, todo de muy firme y de buena calidad, de hecho para los años que tiene el auto, está sumamente bien terminado, no le suena plásticos y no se sientes cosas sueltas en el tablero, no cruje absolutamente nada.

El tapiz de los asientos es beige con secciones de figuras en color café, los asientos delanteros y traseros son bastante cómodos, poseen además regulación de respaldo, eso sí, aquellos que acostumbran dormir en el auto no podrán hacerlo en este modelo, ya que no permite inclinación total del respaldo, solo regulación en un ángulo limitado por medio de un control giratorio. Se echa de menos eso si un apoyo lumbar regulable para el conductor. Los asientos traseros se pueden abatir completamente, permitiendo aumentar ampliamente la superficie de carga y la capacidad del maletero.

En la consola central encontramos un reloj, luces de emergencia y defroster, más abajo la radio, controles de climatización, cenicero y un compartimiento para guardar objetos. El auto cuenta con neblineros traseros, regulación de luces delantera, para cuando el auto vaya con más peso, la luz no moleste a los otros conductores (bastante considerados estos ingleses).

El volante posee regulación en altura, es bastante cómodo y posee empuñaduras para un mejor agarre. Además posee un airbag para el conductor. Aquí una extrañeza, ¿Por qué solo un airbag?, ¿y el acompañante?.

Cuando compramos el vehículo conservaba intacto el sistema de audio de fábrica, una radio JVC y 4 parlantes. La radio fue remplazada por una Sony más moderna, los parlantes suenan bastante bien, con una frecuencia bajos correcta, medios definidos y agudos bastante precisos.


CONCLUSIONES
Para ir cerrando ya este test drive y no robarle más tiempo al lector seré breve. El auto en si es una delicia para manejar, cómodo, ágil, rápido y muy económico. Es como un cristal, precioso, pero delicado. El auto a pesar de ser un agrado de manejar, es delicado y de mantenciones/repuestos caros. Quien desee comprar uno de estos no se arrepentirá, bueno, tal vez cuando tenga que desembolsar en su mantención. En mi familia, y a pesar de las veces que nos dejó votado, no lo venderían por nada del mundo, y creo firmemente que estará con nosotros por mucho, muchos años más.

¿Qué te pareció el test drive de Gustavo?, coméntanos...

powered byDisqus