México: El peligro de traer rodando una llanta de refacción

A veces las personas se lo toman muy a la ligera pero las llantas pequeñas de refacción no están hechas para circular normalmente.

En México es muy común ver automóviles circulando con la llanta de refacción que te da la agencia al comprar tu auto, en algunos casos la llanta que te incluyen (junto con el rin) es idéntico al que se acaba de averiar y la única recomendación en esa situación es llevar a reparar la llanta dañada lo antes posible y colocarla de nuevo para que se gaste al igual que los otros 3 neumáticos (ahorrándonos así gastar la llanta de repuesto); si es imposible repararla entonces la recomendación es comprar una nueva tan pronto como sea posible, teniendo en mente que los accidentes están a la vuelta de la esquina.

Pero ¿Qué pasa cuando nuestro coche trae una llanta mucho más delgada de la que debería? Seguro muchos de ustedes se han enfrentado a esto.

La llanta pequeña de refacción a veces llamada “dona” que incluye tu auto esta pensada para ahorrar espacio en tu cajuela y sacarte de un apuro en el caso de que lo necesites pero, por ninguna razón debes pensar que esta llanta esta hecha para rodar normalmente, de hecho, lo que te pide el fabricante que una vez instalada, acudas directamente a un centro de servicio (o vulcanizadora de confianza) para reparar tu llanta dañada o en el caso de que no se pueda, adquieras una nueva.

Hay varias razones por las que no debes tener esta llanta rodando demasiado tiempo

Esta diseñada para viajes relativamente cortos. Si manejas a una velocidad prudente (máximo 80kph) y eres gentil con los frenos, la llanta debe rendir por lo menos unos 150 a 200 kilómetros sin que pase nada malo, pero si manejas “como acostumbras” es posible que también se dañe. Hay personas que las traen toda la semana, incluso hasta por un mes, pero no es recomendable, aún cuando la vida del repuesto pueda ser de hasta unos 500 kilómetros (o incluso más) lo mejor es cambiarla cuanto antes.

  • Por su tamaño es muy inestable. El grosor de la llanta de refacción es menor al de la llanta que tenías y además es más pequeña, al traerla puesta estas sacando de balance el peso de tu coche y dependiendo de donde la coloques (atrás o adelante) el repuesto tendrá que soportar más peso que el resto de tus neumáticos.
  • Volverá locos los sistemas. Ya que tienes el auto fuera de balance, sistemas como el control de tracción y el control de estabilidad electrónico se volverán locos. En estos casos es mejor apagarlos (si te es posible) hasta que puedas reparar el neumático dañado. Otra cosa que se daña es el diferencial, en algunos casos el repuesto no difiere mucho la llanta original pero cuando lo hace, les estas exigiendo al auto que gire los neumáticos a velocidades diferentes y eso lo puede dañar.
  • No son buenas para maniobrar. Esto también esta ligado al grosor de la llanta y es que si vas circulando a altas velocidades y necesitas dar el “volantazo” es posible que pierdas el control, así mismo, si tomas una curva a una velocidad mayor a los 80kph y el peso del auto cae sobre esa llanta, también puede que pierdas el control o dañes el neumático.
  • No están hechas para resistir. La idea popular es que la llanta de refacción chica es igual de resistente que una normal pero no es así. Estas llantas baratas no tienen la misma calidad que una llanta regular, no esta reforzadas para soportar maltrato ni altas temperaturas, si llegas a caer en un bache (que es lo más probable) seguramente también dañaras tu repuesto; peor aún si vas muy rápido y la llanta golpea algo entonces es posible que dañes también el rin, el eje, suspensión o algo más.
  • No son buenas para frenar. En teoría no tendría que afectar mucho tu frenado pero la realidad es que si necesitas frenar de emergencia no tendrás la respuesta deseada. La realidad de las refacciones es que tampoco están diseñadas para darte el mejor agarre, de hecho, solo están diseñadas para permitir que el auto se traslade por una distancia breve; es altamente recomendable que en caso de lluvia, manejes todavía mas despacio maximizando la precauciones.

Algunos consejos que pueden hacer si tienen una llanta de refacción chica.

  • Si se dañó un neumático delantero, procura tomar uno trasero, ponerlo al frente y en la parte de atrás usar la refacción, así no haces trabajar el diferencial y (si no llevas muchos pasajeros) la llanta soporta menos peso.
  • En la ciudad acude a un centro de servicio lo antes posible, si no hay forma de hacerlo en el momento, ve al día siguiente evitando pasar por cualquier bache.
  • Si el accidente ocurre en la carretera reduce tu velocidad lo más que puedas para evitar que la refacción se caliente demasiado. Ya estas en problemas y con un retraso así detente en un lugar que pueda reparar tu neumático descompuesto o bien, busca un poblado cercano donde te puedan auxiliar.
  • Recuerda siempre revisar el estado de las 4 llantas antes de salir a carretera (y de vez en cuando en la comunidad de tu casa). Si ya han comenzado a perder el grabado es momento de ir ahorrando para unas nuevas, si están casi lisas es momento de poner unas nuevas, sobre todo si es época de lluvia donde necesitas mayor agarre.
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