EEUU: La Fórmula 1 hace un nuevo intento para ingresar a un duro mercado

La Fórmula 1 protagoniza un nuevo intento por conquistar el mercado de Estados Unidos con la carrera que se celebrará el domingo por primera vez en Texas. El circuito de las Américas, situado a las afueras de Austin, se extiende por 5,516 kilómetros y albergará, cinco años después del último Gran Premio de Fórmula 1 en territorio estadounidense, el de Indianápolis.

Será la carrera número 63 que se dispute en Estados Unidos. Antes Watkins Glen, Phoenix, Detroit, Las Vegas, Dallas, Sebring e Indianápolis acogieron el espectáculo de la máxima categoría del automovilismo mundial, pero antes o después terminaron desapareciendo.

"Siempre he mantenido que la Fómula 1 esté presente en Estados Unidos es crucial, por lo que estoy plenamente satisfecho de que finalmente estemos regresando a este país después de pasar demasiado tiempo lejos de sus costas", señaló el directo del equipo McLaren, Martin Whitmarsh.

"Es una oportunidad de oro para este deporte de poder echar definitivamente raíces y encontrar un hogar para mucho tiempo. Desde la perspectiva empresarial, estamos en el lugar correcto en el momento adecuado. Es una oportunidad incalificable comercialmente hablando para este deporte", añadió Whitmarsh.

Las palabras del director de McLares son secundadas por el jefe de Mercedes Norbert Haug. "Volver a los Estados Unidos es un paso importante para nuestro deporte", aseguró Haug.

El año pasado Bernie Ecclestone, "hombre fuerte" de la Fórmula 1, hizo públicas sus dudas sobre el éxito de este deporte en Estados Unidos. Sin embargo, Marcel Cordes, experto en marketing en Alemania, afirmó a la agencia dpa que la Fórmula 1 debía ser paciente para conseguir sus objetivos.

"El éxito de la Fórmula 1 en Estados Unidos no es cosa de una sola noche. Sólo puede producirse a largo plazo", agregó el experto de Sport+Markt.

Cordes apuntó que el interés por la Fórmula 1 en el país norteamericano experimenta un notable crecimiento, y ya se equipara al nivel de seguimiento de las carreras de la Indycar. Además, aseveró que la organización de una carrera en Texas es una excelente elección.

"Los residentes son jóvenes, tienen interés por la tecnología y están un poco locos. Estas cualidades hacen que todo sea más fácil para la Fórmula 1", añadió Cordes.

Por otro lado, Haug confirmó que América del Norte es el mayor mercado para Mercedes y Cordes recalcó que, a pesar de la crisis económica, el interés por los coches de lujo en el país norteamericano es "muy fuerte". Asimismo, el experto en marketing avaló el atractivo que tiene para el espectador estadounidense los deportes europeos.

La carrera del próximo domingo servirá, según Cordes, a Ferrari, Mercedes y McLaren para "subrayar su saber hacer y su imagen frente a una audiencia importante".

La proximidad de Texas con México provocará que muchos mexicanos acudan al circuito de las Américas para apoyar a su compatriota Sergio Pérez, piloto de Sauber que la próxima temporada correrá en McLaren.

Las 120.000 entradas que salieron a la venta están casi agotadas, pero los aficionados estadounidenses no tendrán a ningún piloto local al que animar. Los únicos pilotos estadounidenses que se proclamaron campeones del mundo fueron Phil Hill en 1961 y Mario Andretti en 1978.

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